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COSI FAN TUTTE EN EL PALACIO EUSKALDUNA DE BILBAO
Elenco: Soile Isokoski/ Anna Chierichetti, Fiordiligi; Laura Polverelli, Anna Tobilla, Dorabella; Marta Ubieta, Alexandra Buczek, Despina; Topi Lehtipuu, Philippe Castagner, Ferrando; Franck Leguerinel, Jacek Jaskula, Guglielmo; Lorenzo Regazzo, Lucca Tittotto, Don Alfonso.
Director Musical, Eduardo López Banzo, Director de Escena, Michal Znaniecki Director del Coro, Boris Dujin Escenógrafo, Luigi Scoglio Iluminador, Bogumil Palewicz
Coro de Ópera de Bilbao Orquesta Al Ayre Español
Producción de la Ópera de Wroclaw (Polonia)
Éxito rotundo y merecido en el Palacio Euskalduna de Bilbao por partida doble. La propuesta de Michal Znaniecki no sólo no dejó indiferente sino que fue muy aplaudida por el publico de Bilbao. El director de escena del pasado Barba Azul, nos introdujo en un lenguaje al que no están acostumbrados los espectadores bilbainos, trasladando la acción a tiempos cercanos. Znaniecki creó una verdadera trama, divertidísima y llena de ingenio, sin faltar a las exigencias del libreto y tratando con humor y respeto al mismo tiempo, un tema que tiene vigencia a través de los siglos: la fidelidad. Un montaje complejo a nivel técnico, pero que dio excelentes resultados, mediante la representación de escenas a diferentes niveles en el escenario, siempre con una iluminación que ayudó perfectamente al desenvolvimiento de la acción.  Solamente achacar el gesto y movimiento exagerado en algunos momentos. El elenco principal fue bastante homogéneo y hay que destacar la gran labor que todos realizaron como actores. A nivel vocal, fueron las voces más graves las que infundieron mayor peso. La Dorabella de Laura Polverelli mostró carácter, picardía y sobre todo, una voz muy uniforme, de bello color y adecuada al rol. La filandesa Soile Isokoski , como Fiordiligi, se mostró más irregular, con algunos problemas de fiato y cambios de color, compensados con un canto dulce y elegante. Topi Lehtipuu fue un Ferrando bastante justo en cuanto a color y peso vocal, aunque impecable en escena, y el barítono Franck Leguerinel cantó un Guglielmo convincente, de color apropiado y junto a la Dorabella de Polverelli, nos ofreció algunos de los momentos de mayor calidad vocal. La Despina de la bilbaína Marta Ubieta aportó naturalidad a la escena y demostró una vez más sus aptitudes tanto vocales como escénicas, contribuyendo a la calidad del conjunto.. Asimismo, el Alfonso de Lorenzo Regazzo, fue el nexo entre la cordura y la realidad, y dio también un toque de distinción a la escena, con una voz asentada y sin fisuras en su interpretación.
Unos días después, las ovaciones se repitieron con el elenco de intérpretes del ciclo Opera Berri, jóvenes a los que ABAO-OLBE, la Asociación bilbaína de Amigos de la Ópera, da la oportunidad de interpretar roles protagonistas pero que aún no tienen un recorrido reconocido. Hubo desigualdad esta vez. La voz que destacó desde el inicio fue la del bajo italiano Lucca Tittoto como Don Alfonso, seguro, correcto, con voz modulada y ajustada expresión. De los otros dos varones, el Ferrando de Philippe Castagne, a pesar de no poseer un instrumento de demasiado alcance, nos obsequió con un convencido Ferrando, aportando peso suficiente a su interpretación, que fue in crescendo a lo largo de la noche. El barítono Jacek Jaskula estuvo aceptable, sin más, con algunos altibajos vocales e interpretativos. De las mujeres, nos quedamos con la excelente cualidad vocal de ambas, pero con voz más adaptada a su rol en el caso de la italiana Anna Chierichetti, ya que la mezzosoprano catalana Anna Tobella presentó excelente factura vocal, pero un color demasiado claro y un timbre en exceso aterciopelado para el rol de Dorabella. La Despina de Alexandra Buczeck fue un debut prematuro e inadecuado vocalmente. La Orquesta Al Ayre Español, junto con la experta batuta de su director Eduardo López Banzo, aportaron una lectura de la partitura muy rica y llena de color instrumental y sutiles matices. López Banzo mimó en ambas funciones a los cantantes, prestándoles toda su atención y protegiéndoles en los momentos más delicados.




Fotos: Abao-E Moreno Esquibel |