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El tenor español Plácido Domingo Embil nació en Madrid el 21 de enero de 1941 en el seno de una familia de cantantes de zarzuela dedicada al mundo lírico. Su padre era Plácido Domingo, barítono y su madre Pepita Embil, una soprano relevante. A los pocos años de nacer Plácido, toda la familia se trasladó a Latinoamérica, donde sus padres tenían que realizar varias giras con la compañía de Moreno Torroba. Finalizadas las giras por distintas capitales latinoamericanas, en 1950, decidieron quedarse en México, lugar en donde se formó el futuro tenor. Allí fue alumno en un primer momento de piano, con el profesor Manuel Barajas y más tarde en el conservatorio de Música de México D.F. Estudió composición y dirección con el director Igor Markevich. Más tarde pasará a ser discípulo de Carlo Morelli de quien aprendió canto. Plácido Domingo asistía a las funciones en las que actuaban sus padres por lo que el mundo de la música le era muy familiar. Mientras cursaba sus estudios musicales subió varias veces a interpretar papeles de niño en algunas obras. Aunque su voz todavía no estaba formada, comenzó a cantar zarzuelas como barítono. Es por tanto difícil señalar una fecha concreta a partir de la cual el tenor debutará, aunque se suele hacer referencia a 1957, cuando con dieciséis años interpretará en la compañía de sus padres un pequeño papel de barítono en la zarzuela Gigantes y cabezudos. Es además en estos años cuando el tenor, a los dieciséis años contrae matrimonio con una estudiante del conservatorio de su misma edad y de quien tendrá su primer hijo, José (nacido en 1958). Este matrimonio se romperá en menos de un año. En 1958, con diecisiete años, un hijo y un divorcio a sus espaldas, es aconsejado por su amigo Manuel Aguilar para que probase suerte en la ópera, y, aunque él pensaba que no tenía voz para ello, Plácido Domingo aprendió varias romanzas y dio una audición en la Academia de la Ópera de México superándola con éxito. Desde ese momento interpretó a Borsa en Rigoletto, a Antoum y Bas en Turandotte, a Spoletta en Tosca, a Goro en Madame Butterfly, y hasta sesenta partes de tenor secundario. En 1961, alos veinte años, llegaría su debut como protagonista en Monterrey, en el papel de Alfredo en La Traviata; a partir de este momento comenzó una fulgurante carrera que le llevaría a los principales escenarios del mundo. Su amigo, el pianista judío José Cahan, le informó que en el Teatro de la Ópera de Tel Aviv necesitaban un tenor, una soprano y un barítono; Plácido habló con su mujer, Marta Ornella, (con quien había contraído segundas nupcias ese mismo año) también cantante, y juntos marcharon a Israel, el 21 de diciembre de 1962. Aunque el contrato era por seis meses, permanecieron dos años y medio, plazo en el que cantó doscientas ochenta funciones (donde destacan La bohéme, Don Giovanni, Los pescadores de perlas, Tosca, Carmen, La traviata y Madama Buterfly) y Marta, su mujer, ciento cincuenta óperas, hasta que ella abandonó la carrera en favor de su marido y su familia. De la estancia de Plácido Domingo en Tel Aviv arranca su aprendizaje y su repertorio, que después prodigaría por el mundo. Posteriormente, en 1965 se traslada a los Estados Unidos debutando por varias óperas importantes. A partir de este instante se puede decir que comienza una de las carreras más fulgurantes e importantes que tal vez ningún artista lírico haya efectuado jamás. En 1966 debutará en el Liceo de Barcelona con la ópera de José Pablo Moncayo La mulata de Córdoba, en 1967 debutará en las óperas de Hamburgo con Tosca, de Viena con Don Carlo, de Berlín con Un ballo in maschera y de Santiago de Chile con Carmen. En 1968 será el año de su debut en la Ópera de París con Tosca y en el Metroplolitam House de Nueva York con Adriana Lecouvreur. En 1969 debutará la Scala de Milán con Hernani de Verdi y en Verona con Turandot. En 1970 continúa con sus éxitos por todas las grandes óperas del mundo, con La gioconda en la Zarzuela de Madrid; fue memorable su interpretación del papel de Cararadorsi en Tosca para el Covent Garden de Londres; en 1972, cantó La forza del destino, en el teatro Colón de Buenos Aires y Aida en Munich; en 1973, con Il trovatore, en la Ópera de París y en la Ópera de Budapest; en 1974, en Rusia, cantó Tosca en el Bolshoi de Moscú. Desde entonces ha recorrido estos teatros varias veces en distintas temporadas, se ha puesto al frente de las orquestas en muchas ocasiones, ha grabado infinidad de discos y sigue en la actualidad como uno de los tenores de primera fila con fama mundial. Plácido Domingo tiene la facultad de dar gran realismo a sus interpretaciones y su voz posee gran belleza y color Se ha especializado en la opera de Verdi y Puccini. Zeffirelli ha dicho de él: "es un equilibrado artista dramático que canta". Gracias a su voz flexible y noble puede interpretar papeles de tenor dramático como Otello de Verdi, interpretación que fue famosa. Domingo también ha abordado los papeles de tenor wagneriano, como en Lohengrin. Considerado como uno de los grandes tenores de su generación, ha cantado en las más importantes salas de concierto del mundo y ha interpretado más de ochenta y cinco papeles operísticos diferentes. Su formación musical es muy completa, y es maestro de todo aquello que tenga que ver con el mundo de la música: asesora teatros, organiza grandes eventos, interviene en películas, cultiva géneros ligeros. Ha protagonizado la versión cinematográfica de algunas operas (La Traviata, Otello, Carmen). En el teatro de la Maestranza presentó en 1992 su versión de Un ballo in maschera, de Verdi; también participó en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Su repertorio operístico es muy extenso, abarca desde Donizetti y Verdi a Wagner y Strauss. Sus cualidades interpretativas y su capacidad de comunicación le llevan al perfeccionamiento en obras con gran carga emocional en especial las de Puccini. Dicen los que han presenciado su interpretación del "Adiós a la vida" de Tosca que hace temblar las paredes de los teatros, ya por la fuerza y realismo con que lo interpreta o por la potencia de su voz. Favorito de los públicos de masas de Europa y América, interviene con frecuencia en festivales al aire libre. La naturalidad de su voz llega a casi todos los públicos. El 16 de abril de 1998 recibió en la II edición de los Premios de la Música el galardón correspondiente al Mejor Artista de música clásica del año 1997. En 1983 se publicó su autobiografía, Mis primeros cuarenta años. Por lo que respecta a su discografía, ésta es inmensa. Ésta se reparte entre los sellos discográficos más importantes del mundo (EMI, RCA, DG, Decca...) A este respecto hay que señalar que muchos de ellos se han convertido en verdaderos booms discográficos, alcanzando discos de oro y de platino, asistiendo por tanto casi a un fenómeno de masas, parecido al de Enrico Caruso en su tiempo. Las obras grabadas, también son ingentes, desde fragmentos de ópera hasta óperas completas, en diversas versiones dirigidas por algunos de los grandes directores del momento y acompañado de primerísimas figuras. También destacan sus grabaciones de zarzuela y de canciones varias. Género, el de las canciones no-cultas que ha cultivado en los últimos años, grabando y vendiendo discos, lo cual ha provocado no pocas críticas al respecto. La información que presentamos ha sido obtenida de la siguiente bibliografía: Martín de Segarmínaga, Joaquín, Diccionario de cantantes líricos españoles, Acento editorial, Madrid, 1997
- Hernández Guirbal, Francisco, Cien cantantes españoles de ópera y zarzuela, Ediciones Lira, Madrid, 1994
- VV.AA, La gran ópera, Barcelona, Planeta Agostini, 1991
- VV.AA, La gran ópera paso a paso, Madrid, Club internacional del libro, 1990
- VV.AA, La ópera, Barcelona, Salvat, 1989
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