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Ascanio in Alba: Festa teatrale in due parti K. 111 de Wolfgang Amadeus Mozart se presenta por primera vez en México. Con un reparto extraordinario se presentó por primera vez en México la obra Ascanio in Alba de Wolfgang Amadeus Mozart en versión de concierto ante un lleno casi total en la Sala Nezahualcóyotl, máximo recinto concertístico de América Latina.
Brian Asawa contratenor estadounidense como Ascanio, Priti Gandhi Mezzosoprano hindú como Silvia, Siphiwe McKenzie soprano canadiense como Fauno, Charles Reid tenor estadounidense como Aceste, Irasema Terrazas soprano mexicana como Venus, el coro mexicano Ars Cantorum Camerata Vocale bajo la dirección de Aurelio Tello y la Orquesta Sinfónica de Minería bajo la batuta del director estadounidense John DeMain fueron los encargados de darle presencia y colorido vocal y musical a esta obra de juventud de Mozart, quien con tan solo quince años de edad la compuso con motivo de los esponsales del Archiduque Fernando de Habsburgo con Maria Ricciarda Berenice d'Este en Milán.
Obra mas bien desconocida de la cual cuesta trabajo encontrar referencias bibliográficas en los principales libros que sobre las operas de Mozart se han escrito y de la cual hoy solo tenemos dos grabaciones disponibles, es una muestra de la maestría con la que Mozart ya se desenvolvía a tan temprana edad en el ámbito de la ópera. A partir de un libreto de Giuseppe Parini, poeta italiano (1729-1799) esta pieza contiene referencias a la pareja donde Ascanio representa al archiduque, Silvia es María d’Este y Venus la Emperatriz María Teresa de Austria. Con una estructura propia de la ópera barroca donde en primer término se presenta una obertura, seguida de la intervención del coro para posteriormente entrar en una dinámica de recitativos seguidos por arias y coros, esta fiesta teatral sorprende por su magnífica cohesión al mismo tiempo de su bella música y maravillosas arias. El contratenor Brian Asawa, quien como recordaremos fue de los primeros ganadores del concurso Operalia de Plácido Domingo, cumplió con las expectativas de la noche mostrándose dominador de los artilugios vocales exigidos a lo largo de la obra, con voz fresca y con gran presencia alcanzando su máxima expresión en el aria Al mio ben mi veggio, avanti de la Escena IV de la segunda parte.
Para la mezzosoprano hindú Priti Gandhi nuestra admiración sobre todo después de conocer que hubo de aprender el papel en un tiempo cortísimo debido a la enfermedad de Jennifer Larmore a quien se había anunciado originalmente. Gandhi dió muestra de poseer un instrumento capaz de extraer medios y agudos de altísima calidad al mismo tiempo que mostró un dominio del ejercicio de las florituras líricas como fue el caso del aria Come è felice statu... de la Escena IV de la primera parte y sobre todo en la de Spiega il desio, le piume... de la primera escena de la segunda parte.
El tenor Charles Reid de voz dulce y diría yo muy mozartiana mantuvo una presencia noble a lo largo de la obra y se lució mucho durante el dúo con Gandhi de Aceste y Silvia: No, figlia, non temer..., durante la Escena IV de la primera parte. Irasema Terrazas, brillante soprano mexicana tuvo solo algunas intervenciones dejando en ellas dejó muestra de su bella voz.
Quizá la interpretación de la noche corrió a cargo de la soprano coloratura Siphiwe McKenzie, canadiense, quien en el papel de Fauno tuvo solamente dos intervenciones pero fueron suficientes para demostrarnos que tiene todos los atributos vocales y gestuales para cautivar a cualquiera. De las dos arias donde intervino, la segunda Dal tuo gentil semblante... de la Escena III de la segunda parte fue, como ya indiqué, la interpretación de la noche. Aria que exigió de la cantante un continuo vocal muy largo con florituras de altísima complejidad, además de su presencia y actuación, y de todo lo cual McKenzie salió más que dignamente, espectacularmente diría yo y materialmente “en hombros”, porque la ovación del público fue estruendosa llegándose a sentir que la sala temblaba por las vibraciones producidas al golpeteo del piso por algunos que hasta los pies utilizaron para mostrar su beneplácito. Gratísima sorpresa para aquellos que no la conocíamos.
La orquesta a la altura de las circunstancias y el coro muy adecuado. Felicitamos a la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) por este concierto que nos ha dejado muy bien impresionados por la forma en que se festeja a Mozart en su 250 aniversario.
 

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