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La Clemenza di Tito Viena, 1 de abril de 2006 Una representación del ciclo mozartiano para el renacimiento del “Theater an der Wien” como teatro de ópera.
 Director de orquesta: Paolo Carignani Director de escena : Christof Loy Decorados : Herbert Murauer Maquillaje : Wilhelm Honauer, Ursula Sonnberger, Gabriela Kammerer Vestuario: Teatros Asociados de la Ciudad de Frankfurt; Vestuario Sextus Viena Tito, emperador romano: Johannes Chum Vitelia, hija del emperador Vitelio: Silvana Dussmann Sesto, amigo de Tito: Elina Garanca Servilia, hermana de Sextus: Britta Stallmeister Annio, amigo de Sexto: Jenny Carlstedt Publio, prefecto de los pretorianos: Simon Bailey
Coro de la Asociación Arnold Schoenberg Orquesta Sinfónica de Viena
“La clemenza di Tito” cuenta la historia del emperador romano Tito, conocido por su altruísmo. Vitelia, enamorada de Tito y celosa al saber que éste desea anunciar su boda con Berenice, convence a Sesto, enamorado de ella, de que asesine a Tito para vengarla de la muerte de su padre, tras el que Tito ha subido al poder. En ese mismo instante entra Annio, amigo de Sesto y les comunica que Tito se ha separado de Berenice. Vitelia le ruega esperar en sus propósitos. Annio está enamorado de Servilia, la hermana de Sesto y quiere casarse con ella. Cuando Sesto y Annio se dirigen a Tito para que bendiga su matrimonio, Tito les anuncia que ha escogido a Servilia como esposa. Ninguno se atreve a contradecirle, hasta que Servilia se entera y se lo dice ella misma. Tito accede a su petición y Annio y Servilia se sienten muy agradecidos. Entretanto, Vitelia cree que Servilia es la próxima esposa de Tito y se acerca a ella con un cuchillo escondido en un ramo de flores para matarla. Tras fallar el intento, se dirige otra vez a Sesto inspirándole celos contra Tito. Sesto acuchilla a uno de los prefectos de Tito creyendo haber asesinado al césar. Al saberse la traición, Sesto es condenado a muerte, no sin antes jurarle a Vitelia que nunca revelará el secreto de que lo ha hecho por ella. Vitelia comprende en su desesperación que Sesto no la ha traicionado y decide confesárselo todo a Tito y morir con Sesto. Tito perdona a todos como siempre dando muestras de su clemencia.
Paolo Carignani dirige la orquesta con vida, alegría contagiosa y mantenendo los contrastes y el carácter mozartiano. Por sus movimientos recordaba incluso la imagen que nos han mostrado de Mozart en las películas y la literatura. Casi imperceptible durante los acompañamientos a los cantantes, tanto más resaltó en las partes de solo orquestal. A ello contribuyó, por supuesto la maestría de la orquesta sinfónica de Viena, que respondió en todo momento y en los más pequeños detalles a las exigencias musicales de su director. Los solos instrumentales fueron interpretados con sentimiento aprovechando la libertad de expresión musical concedida por su director.
Por motivos de enfermedad, el tenor Johannes Chum sustituyó al que debería haber interpretado originariamente el papel de Tito. No pudo cantar de memoria, por lo que se colocó en escena a un actor mientras él ejecutó la parte musical desde el foso de la orquesta.
A pesar de ello demostró su facilidad en las ligerezas y agudos, impregnada de estilo clásico purista. Recibió el agradecimiento del aplauso del público, que si nó, hubiera tenido que renunciar a la representación.
La soprano protagonista, Silvana Dussmann, desilusionó vocalmente, aunque dió muestras de muchas tablas. Tanto los agudos como los graves sonaron forzados y su estilo más adecuado para música wagneriana que para la ocasión.
El éxito total de la noche lo obtuvo la soprano de Lituania, Elina Garanca, en el papel de Sesto. La Garanca interpretó cada nota perfecta técnica y escénicamente sin excepciones. Se llevó un aplauso con gritos de bravo, tanto de manos como de piés. Una artista de talla mundial.
El maquillaje de Wilhelm Honauer, Ursula Sonnberger y Gabriela Kammerer nos convence por su naturalidad extemporánea. Igualmente el escenario moderno escogido por Herbert Murauer fué acertado. Situó la escena en nuestros tiempos. Vitella y Sexto se encuentran en una habitación en casa de Sesto. Las otras escenas se desarrollan en calles o locales modernos. Nos transmitió la inmortalidad del tema : traición por celos. La puesta en escena de Christof Loy transformó la ópera seria que solemos ver como sucesión de arias en una obra de teatro interesante y viva de amores, celos y traición.
Britta Stallmeister, como Servilia, interpretó su papel con carácter juvenil y bello aspecto físico . El papel de Annio fué interpretado por Jenny Carlstedt, de timbre agradable y gran volumen de voz, a la vez que una buena presencia escénica.
La situación del coro dentro de algunos palcos del teatro confirió la sensación de altavoz y recordó a las obras clásicas, en las que el coro hacía las veces de narrador. El coro Arnold Schönberg posee unas voces de gran volumen y musicalidad. Sus miembros saben moverse por el escenario y apoyan a los solistas con su seguridad. |