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LUISA MILLER CON UN RODOLFO INESPERADO EN EL REAL LUISA MILLER 14/12/2205 TEATRO REAL, MADRID GIUSSEPE VERDI (1813-1901) Libreto de Salvatore Cammarano.
REPARTO Luisa: Fiorenza Cedolins Rodolfo: Aquiles Machado Millar: Roberto Frontali El conde de Walter: Giacomo Prestia Wurm: Phillip Ens Federica: Elisabetta Fiorillo Laura: Itxaro Mentxaca Un aldeano: Gustavo Casanova
DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Director musical: Jesús López Cobos Directora de escena: Francesca Zambello Escenógrafo: Michael Yeargan Figurinista: Dunya Ramicova Iluminador: Mark McCullough Director del Coro: Jordi Casas Bayer Orquesta y Coro titular del Teatro Real/Coro y Orquesta Sinfónica de Madrid
Producción propiedad de The San Francisco Opera Associattion.
Fue en 1887 la última vez que se vio en España la ópera Luisa Miller hasta que el pasado día 1 el Teatro Real de Madrid con una producción de The San Francisco Opera Associaton puso sobre su escenario el título verdiano. Con ocho funciones programadas se dará vida a la ópera con la que Verdi cambiará su registro pasando de la capa y espada, su denominado “período de galeras”, a la realidad de la vida que le encaminará hacia su “trilogía popular” (Rigoletto, Trovatore y Traviata).
La propuesta escénica sencilla, sin apenas elementos corrió a cargo de la estadounidense Francesca Zambello. Y así como si de una pintura viviente se tratase, con un bello colorido, sombras proyectadas y cuadros plásticos al fondo de la escena se consiguió trasladar al público a los diferentes lugares donde se desarrollaba la escena, (un pueblo, un castillo, unos jardines…).
En cuanto a la parte vocal la gran triunfadora de la noche fue la soprano Fiorenza Cedolins cuyas arias fueron aplaudidas y braveadas una y otra vez. Si bien en lo musical fue destacable con una voz potente y segura sobretodo a partir del segundo acto, fue en su movimiento escénico en lo que tendría su pero, realizando movimientos que la hacían antinatural.
Otro de los destacables de la noche fue el gran barítono Roberto Frontali en el papel de Miller, rol que requiere una tesitura alta y flexibilidad, demostrando una vez más con su canto noble que es uno de los barítono belcantistas más importantes de la actualidad. Su interpretación actoral fue más que convincente tanto en momentos de ternura paternal como en los de ira. Y fue con Cedolins y Frontali con el dueto del tercer acto donde se logró uno de los momentos más expresivos y bellos de la noche.
Pero sin duda la sorpresa de la noche fue la intervención inesperada del tenor venezolano Aquiles Machado en sustitución de Marcelo Álvarez, quien habiendo estado convaleciente en los días anteriores al estreno, debía permanecer en reposo más de 48 horas según informó el teatro.
Y sin apenas ensayos (uno a piano se comentaba entre los pasillos del teatro) y debutando el papel, no sólo hizo gala de las bellas cualidades de su voz destacando su gran musicalidad en el fraseo sino que se desenvolvió a la perfección en escena dadas las circunstancias de su presentación.
Los dos bajos Giacomo Prestia y Phillip Ens en los roles de conde de Walter y Wurm repectivamente fueron correctos en sus interpretaciones al igual que la contralto Elisabetta Fiorillo como Federica destacando la escena y dúo del primer acto con Rodolfo “Dall’aule raggianti…”.
La labor del coro a cargo de Jordi Casas Bayer también es digna de mención al igual que la Orquesta Sinfónica de Madrid bajo la batuta de Jesús López Cobos que tan sólo había dirigido una vez con anterioridad Luisa Miller y que una vez más demostró su buen hacer como gran director, comenzando por una obertura enérgica precisa que fue aplaudida con entusiasmo por el público de la noche.
El pasado 14 de diciembre fue en definitiva una velada de grandes aplausos, bravos y una bella propuesta que nos ha hecho disfrutar el Teatro Real de Madrid. 



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