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Gran representación de La Traviata para finalizar la temporada 2005 de la Ópera de Bellas Artes en la Ciudad de México La compañía de Opera de Bellas Artes presentó este 4 de diciembre en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México la primera de seis representaciones de la obra La Traviata, del compositor italiano Giuseppe Verdi, quizá una de las obras de mayor popularidad del repertorio operístico mundial.
Esta ópera como sabemos originalmente fracasó en su estreno en el Teatro La Fenice de Venecia en 1853, basada en La Dama de las Camelias de Alexandre Dumas obra teatral que Verdi y su compañera Giuseppina presenciaron en París durante su estancia en el invierno entre 1851 y 1852, aunque poco más de un año después en Venecia, pero en otro teatro, triunfó estrepitosamente. Algunos dicen que el fracaso original se debió no a la obra en sí sino que a fallas en la interpretación de los cantantes, sin embargo Verdi después del fracaso hizo ajustes en la obra. El elenco totalmente mexicano: la soprano Olivia Gorra como Violetta Valery, el tenor Jorge López-Yáñez como Alfredo Germont y el barítono Jesús Suaste como Giorgio Germont, en los roles principales. Complementaron el elenco, Alicia Cascante, Diego Torre, Daniel Cervantes, Charles Oppenheim, Luis Rodarte, Diana Rossano y Karin Ravelo en los papeles secundarios. La dirección de orquesta a cargo de Alfredo Silipigni, la Orquesta y el Coro del Teatro de Bellas Artes, la cual por cierto cumple sus primeros 50 años como conjunto musical con la responsabilidad de acompañar musicalmente las obras líricas en el Palacio de Bellas Artes. La dirección de escena de Agnese Sartori, y la escenografía y vestuario a cargo de David Antón.
 Esta espléndida orquesta nos brindó para iniciar el bellísimo preludio al acto primero después del cual se levantó el telón que nos dejó observar una escenografía sencilla que evoca la fastuosidad de los salones de fiesta de la sociedad parisina de mediados del siglo XIX. El coro y la soprano Olivia Gorra iniciaron la primera escena a la cual se agregaron Diego Torre y Jorge López-Yáñez para proseguir con el famoso brindis Libiamo donde solistas y coro lucieron. Siguieron las famosas arias Un di felice en voz del tenor López-Yáñez, E strano y la fresca y emotiva Sempre libera, ambas últimas en voz de Olivia Gorra, soprano que mostró sus alcances y fuerza de voz características en ella, aunque durante la interpretación de la última aria suprimió algunas líneas de canto cuya altura aparentemente no alcanzaba, por cierto de forma inteligente y no muy notoria ya que su actuación no se interrumpió, pero aquellos que conocemos la secuencia y letra de la ópera nos quedamos tarareando dichas líneas ante la falta de voz.
En cuanto al tenor López-Yáñez de brillante trayectoria, creemos que en esta ocasión su timbre no concordó con el papel del enamorado Alfredo Germont, ya que se trata de un timbre más bien agudo con ausencia de algunas notas graves importantes que se hicieron necesarias para armonizar con la voz de la soprano en todos aquellos encuentros a manera de dúo que se dieron a lo largo de la ópera. Su interpretación tiene la fuerza y la presencia mas sin embargo me parece que la tesitura particular de López-Yáñez se encuentra mejor con Rossini y Donizetti que con Verdi que requiere voces más dramáticas.
Para el segundo acto Jesús Suaste en el papel de Giorgio Germont, padre de Alfredo hizo su aparición, y esto fue claro ya que la profundidad de voz se hizo ampliamente notable y es en el aria Di Provenza il mar . . . donde el barítono brilló intensamente, quizá haya sido esta en mi opinión la interpretación de la noche.  El tercer acto, según el programa, que en realidad debiera ser la escena segunda del segundo acto, lució ampliamente gracias al manejo escenográfico y la interpretación muy adecuada al final por el Coro de Bellas Artes. Para el cuarto acto (tercero en realidad) iniciamos deleitándonos con el preludio, segundo de la obra, de gran exquisitez y expresión. De fondo se presentó la escena final en los aposentos de Violetta con la cortesana agonizando en cama, todo detrás de un velo que no se levantó hasta después de la adecuada interpretación del aria Addio del pasato en voz de la soprano Olivia Gorra. El final fue bien planteado y cantado para que al caer el telón se escuchara la ovación del público por esta función. Esta obra seguirá representándose en el Palacio de Bellas Artes los días 6, 8, 11, 13 y 15 de diciembre próximos donde a partir del 11 tendremos una alternancia en el elenco con Dante Alcalá, un tenor que promete mucho y la soprano Celia Gómez. |