|
El Gato con Botas en el Teatro Real de Madrid - Opera en Familia
|
|
|
Written by Federico Figueroa - Madrid
|
|
|
|
|
“El gato con botas” Teatro Real de Madrid. 6 de noviembre.

Dentro de la programación operística pensada para el público infantil que este teatro a presentado se han dado agradabilísimas sorpresas, después de algún tropiezo en la elección del título. Ejemplo de esto último es la, hoy, políticamente incorrecta “Rita” de Donizetti.
El programa en cuestión, denominado “Ópera en Familia”, parece ya consolidado, tras los éxitos de la “Bastien und Bastianne” y “The little sweep”. Las expectativas y metas crecen y, felizmente, le ha tocado el turno a un gran compositor, que está esperando ser “descubierto” para el gran público. Xavier Montsalvatge (1912-2002) compuso esta ópera, estrenada en Barcelona en 1948, pensando en chicos y grandes, sin auto limitarse. El libreto de Néstor Luján tampoco parece estar pensado sólo en un público infantil, sin embargo, al estar basado en el popular cuento homónimo del francés Charles Perrault, pareciera indicar su “mercado” idóneo. Y el Teatro Real apostó por presentarlo, aunque parezca increíble estas funciones son el estreno madrileño, por todo lo alto. Para tales menesteres se recurrió a Emilio Sagi para la dirección escénica y el apoyo de la escenografía y figurines de la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada. Ambos insuflaron alegría a lo visual, con los estridentes colores característicos en toda la obra de la última y las ocurrentes escenas, también típicas, del segundo, sin sacrificar referencias abstractas de fácil entendimiento entre los chiquillos, como la creación de río y la inclusión de las letras en el escenario.
 Para completar con el servicio didáctico de las funciones – seis en total –, la Orquesta-Escuela de la Sinfónica de Madrid, a las órdenes de Josep Vicent, dieron fe del excelente aprovechamiento de este eslabón entre una y otra, en una interpretación homogénea, con cuerpo en el sonido. La mezzosoprano Marisa Martins construyó un gato muy coqueto, barroco en sus movimientos y seguro en el canto. La soprano María Luz Martínez (la princesa), el bajo Felipe Bou (el ogro), el barítono Enric Martínez-Castigliani (el rey) estuvieron acertados como actores y apropiados en lo vocal. Pero siempre hay un pelo en la sopa, y fue la inclusión de un barítono (David Menéndez) en el papel del Molinero, escrito para tenor y que aquí venía más a cuento, dado que el público infantil necesitaría la referencia acústica de esa cuerda. |
Only registered users can write comments. Please login or register. Powered by AkoComment 1.0 beta 2! |