Página de Inicio arrow Críticas de Opera arrow Críticas de Opera 2005 arrow Aplausos tras reposición de Don Carlo de Verdi en el Real
 Página de Inicio
 Foros
 Grupo Online
 Becas
 Audiciones y Concursos
 Críticas de Opera
 Noticias 2007
 Archivo Noticias 2006
 Enlaces Web - Links
 Videos de Opera
 - - - - - - -
 Biografias
 Voces Actuales
 Jóvenes Promesas
 Entrevistas
 Biblioteca Digital
 - - - - - - -
 Revistas Gratuitas
 E-mail Gratis
 Recomiendanos!
 Contacto
 Ayuda
 - - - - - - -
 Colaboradores
 Partituras

We have 250 guests online

Acceso Usuarios
Username

Password

Remember me
Forgotten your password?
No account yet? Create one

Buscar Textos
Ejecutar Busqueda

Sindicación
Nuestros contenidos en tu página Web, RSS NewsFeed.RSS Excerpts

Tus preferencias
Add to Favorites
Make Home Page



 viernes, 16 mayo 2008
Aplausos tras reposición de Don Carlo de Verdi en el Real   Print 
Written by Alvaro Guivert La Razón    
Don Carlo Giuseppe Verdi.
Director de escena: Hugo de Ana.
Director musical: Jesús López Cobos.
Reparto: Vincenzo La Scola, Roberto Scandiuzzi, Roberto Frontali, Ana María Sánchez, Dolora Zajick, Askar Abdrazakov, Josep Miquel Ribot.
Producción del T. Real, en coproducción con el Teatro Carlo Felice de Génova y el Teatro Regio de Turín.

Madrid, T. Real, 29-V-05 Volvió «Don Carlo» al Teatro Real, en la producción que se estrenó aquí hace cuatro años, y los madrileños se han conmovido una vez más con esta obra maestra indiscutible del arte de la ópera. Al final hubo aplausos para todos, esta vez sin voces ni pitos discrepantes.

El asunto de «Don Carlo» tiene muchas vertientes. En lo público, se juzgan príncipes, imperios, religiones y lealtades, y en lo privado se cruzan amores genuinos con bodas de Estado hasta dar lugar a conflictos terribles: Don Carlos quiere a Isabel, esposa del Rey y, por tanto, madrastra suya, mientras la ambición de la de Éboli completa el cuadrángulo. Se añaden al cóctel la conducta noble del conde/duque Rodrigo y la siniestra figura del Gran Inquisidor.
   
Fluidez. Hay mucho que admirar en la partitura de Don Carlo, de la que se nos ofreció esta vez la versión final italiana, en cuatro actos, con alguna adición. Por encima de todo, nos deslumbra en este Verdi la fluidez del drama musical y la perfección de los conjuntos, y las dos virtudes brillaron especialmente en esta representación. El mérito de ello se reparte entre los miembros del reparto y el maestro Jesús López Cobos, que dio coherencia a una línea de tensión que abarca tres horas y media sin apenas reposo. Casi todos los números de conjunto salieron a la perfección, lo que solo es posible con un reparto bueno, equilibrado y bien dirigido.
   Luego, en sus peripecias personales, cada cantante corrió su suerte. Por debajo de la raya media quedó el Don Carlo del tenor Vincenzo La Scola. Fue derrotado en toda regla por el barítono Roberto Frontali (Rodrigo), cuyo grito «Il ferro a me!» no solo le quitó la espada al Infante, sino que desmintió musicalmente en cuatro palabras cuanto éste venía cantando. Tampoco dio suficiente tensión La Scola a su dúo final con la amada Reina, que fue quizá el único número de conjunto que no acabó de funcionar. Ana María Sánchez fue una Isabel de Valois más sólida que dulce, lo que hace más interesante el personaje. Su rival, la Princesa de Éboli, la encarnaba Dolora Zajick, una mezzo de mucha personalidad. En el primer acto, estuvo un poco dura en el registro agudo, pero en el segundo nos conquistó con su grave coloreado y, en el tercero, cómoda ahora sí en todas las zonas, se llevó al público por delante en su arrebatador final de cuadro.
   El bajo Roberto Scandiuzzi dio a Felipe II una voz limpia y noble. Se impuso vocalmente al Gran Inquisidor Askar Abdrazakov, cuyas dos apariciones dan miedo, pero no tanto por su eficacia vocal cuanto por la escénica. Hugo De Ana pone a «Don Carlo» en escena con preciosismo de escenografía y figurines y con verosimilitud dramática, que es la que única que cuenta.
   La curva escénica nace en la austeridad de Yuste y sube hasta explotar en un segundo acto que no es un auto de fe sino una ceremonia de coronación. Allí se desborda la pompa catedralicia y se acumulan pendones, corazas, golas, mitras, capas pluviales, báculos, incensarios, candelabros y una inmensa custodia. En la segunda mitad, De Ana recoge velas y cierra la ópera haciendo cantar al «Carlos V dominando al furor» de Pompeo Leoni.

Comments

Only registered users can write comments.
Please login or register.

Powered by AkoComment 1.0 beta 2!


Página de Inicio | Foros | Grupo Online | Becas | Audiciones y Concursos | Críticas de Opera | Noticias 2007 | Archivo Noticias 2006 | Enlaces Web - Links | Videos de Opera | Biografias | Voces Actuales | Jóvenes Promesas | Entrevistas | Biblioteca Digital | Revistas Gratuitas | E-mail Gratis | Recomiendanos! | Contacto | Ayuda | Colaboradores | Partituras |


Países que nos visitan...México Países que nos visitan...Venezuela Países que nos visitan...España Países que nos visitan...Argentina Países que nos visitan...Estados Unidos Países que nos visitan...Uruguay Países que nos visitan...Bolivia Países que nos visitan...Ecuador Países que nos visitan...Chile Países que nos visitan...Paraguay Países que nos visitan...Brasil Países que nos visitan...Peru Países que nos visitan...El Salvador Países que nos visitan...Costa Rica Países que nos visitan...El Salvador Países que nos visitan...Cuba Países que nos visitan...Honduras Países que nos visitan...Italia Países que nos visitan...Canada Países que nos visitan...

CantoLirico.com Copyright © 1999  - 2008
Powered by Polymedios Network© and Mambo Server®